Crea una cultura de aprendizaje ¡…y avanza con buen pie!

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¡Bienvenidos a una nueva entrega sobre gestión empresarial y mejora continua! ¿Has pensado alguna vez en crear una cultura de aprendizaje en tu organización? Ya sea que aún no lo hayas hecho o que ya estés avanzando en esa dirección, este artículo te interesa por igual. Así que te invitamos a leer y a comentar esta lectura. Esto es, te invitamos a aprender en forma colaborativa.

Estamos convencidos de que toda organización que quiera ser competitiva necesita empoderar a sus colaboradores. Con seguridad estarás de acuerdo con nosotros. Y esto lo podemos lograr a través de la creación y el fomento de una cultura de aprendizaje.

La acción “empoderar” es un proceso. Su propósito es analizar y detectar las necesidades de personas y grupos, con el propósito de dotarlos de herramientas para que consigan autonomía y nuevas capacidades. Esto aplica a diversos ámbitos; entre ellos, al empresarial.

Crea una cultura de aprendizaje ¡...y avanza con buen pie!

Crea una cultura de aprendizaje ¡…y avanza con buen pie!

Lograr en nuestro equipo nuevas competencias, de forma constante, nos lleva a hablar de una organización con cultura de aprendizaje. De esta forma nuestra organización, del tipo que sea, podrá innovar de manera continua. Podrá crear mejoras y enriquecer su propuesta de valor.

¿Cómo podemos empoderar a nuestros colaboradores?

Como sabes, el aprendizaje en una organización puede involucrar diversas formas:

  • Aprendizaje informal y a través de cursos específicos, presenciales.
  • Formación e-learning, apoyada en instituciones especializadas.
  • Aprendizaje autónomo, bajo el modelo de formación profesional a distancia.
  • Fomento de espacios de interacción para el aprendizaje social y colaborativo.

Estas son algunas de las formas que, combinadas de manera apropiada, puede dar lugar a una cultura de aprendizaje. La experiencia nos dice que de esta forma podremos mantener un paso adelante, para satisfacer las necesidades de nuestra población objetivo.

Como ya habrás notado, hemos utilizado el término organización más que el de empresa. La razón es que la cultura de aprendizaje es necesaria en organizaciones de todo tipo. Y claro está, en empresas, sin reparar en su tamaño: micro, pequeñas, medianas o grandes.

Pero antes de hablar más sobre las estrategias y su consolidación, responderemos a la pregunta: ¿qué es una cultura de aprendizaje?

Cultura de aprendizaje en la organización

En empresas que transitan o ya han superado el funcionamiento estable, la cultura de aprendizaje es tema del área Talento Humano.

Si conoces nuestro modelo de áreas funcionales en empresas maduras, sabrás que tomamos el Talento Humano como área esencial:

Crea una cultura de aprendizaje ¡...y avanza con buen pie!

Crea una cultura de aprendizaje ¡…y avanza con buen pie!

Pues bien, Talento Humano es el área responsable de la formación y capacitación, tomadas como un proceso continuo. Un proceso que toma como insumo las necesidades reales de la empresa y sus colaboradores.

Es decir, no asociamos la formación y capacitación como cursos eventuales o aislados. Sino como un proceso que empodera al equipo, crea pasión por el aprendizaje y mejora la eficiencia empresarial.

Una cultura de aprendizaje es una cultura corporativa basada en la premisa de que el aprendizaje de los colaboradores, es vital para el éxito de la organización.

El talento humano de una empresa es su recurso más importante. Por lo tanto, es fundamental ofrecerles un entorno que le permita desarrollarse. Es decir, que facilite su empoderamiento, al estar inmersos en un proceso de aprendizaje continuo.

Por tal motivo, la cultura de aprendizaje puede entenderse como el conjunto de valores, procesos y prácticas que motivan la adquisición de conocimientos y habilidades. Es decir, motivan la adquisición de competencias.

Crea una cultura de aprendizaje ¡...y avanza con buen pie!

La cultura de aprendizaje motiva la adquisición de competencias

Por su parte, el aprendizaje organizacional es un proceso que permite:

  • adquirir conocimientos y capacidades para innovar,
  • afrontar los retos que se presentan con entusiasmo,
  • adaptarse a los cambios, detectados por el análisis del entorno, y
  • actuar en pro del crecimiento y del progreso de la empresa.

Fomentar una cultura de aprendizaje en la empresa debe ser considerada como una estrategia clave. Permitirá adaptarse a un entorno complejo, cambiante y, en la actualidad, impredecible.

¿Cómo crear una cultura de aprendizaje?

Para fomentar una cultura de aprendizaje en la empresa no basta con ofrecer cursos de formación. Como ya indicamos, debemos involucrar al equipo y generar en ellos un deseo real de aprender y mejorar. De esta manera, si el talento humano crece, la empresa también lo hará.

En la primera parte señalamos que el aprendizaje organizacional puede tomar formas diversas. Una de ellas, que podemos promover día a día, es la formación en línea, apoyada en un modelo idóneo. Por ejemplo, en el modelo de educación a distancia.

¡Y esto no es nuevo! Hace 30 años, la educación a distancia se promovía por medio de anuncios en revistas. El correo tradicional era el medio para recibir el material (cursos técnicos), y como máximo, incluía casetes. ¡Los tiempos de respuesta podían ser de días o semanas!

Crea una cultura de aprendizaje ¡...y avanza con buen pie!

Crea una cultura de aprendizaje ¡…y avanza con buen pie!

En la actualidad, como sabes, la formación virtual se puede recibir desde la privacidad del móvil. Por ello, hablamos de un trabajo autónomo. Dado que el colaborador decide cuándo trabajar con los contenidos. Y puede aprovechar momentos “muertos” como el tiempo de regreso a casa, en el tráfico o en el metro. Por supuesto, dependerá el diseño instruccional utilizado.

El profesor Douglas Thomas, coautor del libro “New Culture of learning: cultivating the imagination for a world of constant change” define la nueva cultura del aprendizaje como: encontrar nuevas formas de capturar y aprovechar la imaginación en un mundo de constantes cambios.

Contar con ambiente propicio es esencial:

Es claro que cada empresa es responsable de definir su propia estrategia. Inclusive, puede crear una plataforma propia para fomentar la formación interna, según sus necesidades. Esto demanda un ambiente que estimule y desarrolle el talento de todos los miembros que forman parte de ella.

En un ambiente de este tipo, es posible que cada persona sea responsable de gestionar su propio aprendizaje. Para ello, la empresa debe facilitar los recursos y soportes idóneos. Así, los programas de formación estarán 100 % accesibles.

En cualquier caso, para crear una cultura de aprendizaje en una empresa, es necesario desarrollar un ambiente que promueva la comunicación eficaz, el sentido de pertenencia, la motivación y la colaboración.

¿Te imaginas a tu equipo con capacidad para aprender día a día y generar valor? El aprendizaje organizacional es una fuente poderosa de competitividad.

Beneficios de una cultura de aprendizaje

Si una empresa se preocupa por crear y difundir una cultura de aprendizaje obtendrá 2 beneficios principales:

1. Mejora la posición competitiva y la productividad

Como indicamos antes, una cultura de aprendizaje hará a la empresa más competitiva. Algunas razones por las que esto sucede son:

  • Fomenta una diferenciación en el mercado, debido a la innovación y mejora constante. Estas empresas tienden a descubrir nuevas demandas del mercado. Por lo que ofrecen una mejor respuesta a sus clientes.
  • El aprendizaje constante mejora la flexibilidad y agilidad a la empresa para responder a las demandas cambiantes. Los colaboradores, al estar capacitados, poseen conocimientos que les permiten reducir el tiempo de respuesta y tomar mejores decisiones.
  • Aumenta la productividad. No hay duda de que si los colaboradores son empoderados, la eficiencia se reflejará en todas las áreas funcionales y de cara a cliente y proveedores.
Crea una cultura de aprendizaje ¡...y avanza con buen pie!

Crea una cultura de aprendizaje ¡…y avanza con buen pie!

2. Atrae y retiene el talento

El mundo laboral se hace cada vez más competitivo y exigente. Los empleados son conscientes de las ventajas que ofrece una empresa que ofrece oportunidades de mejorar sus competencias.

En tal sentido, parece claro que trabajar en una empresa involucrada en el desarrollo del potencial de su equipo, resulta atractivo para los mejores colaboradores.

Por otra parte, las empresas con una cultura de aprendizaje consolidada, tienen más facilidad para atraer y retener talento. Los trabajadores se sienten valorados, motivados y satisfechos.

Cuando una persona sabe que la empresa apuesta por ella y le apoya para que dé lo mejor de sí, estará más comprometida. Esto reduce la posibilidad de que abandone la organización.

Nuevas prácticas

Hasta hace uno pocos años, las empresas valoraban en los candidatos los títulos y conocimientos académicos concretos. En la actualidad, resulta más atractivo el deseo y la capacidad para aprender nuevas habilidades. No solo técnicas, sino también habilidades blandas o “soft skills”.

La importancia del desarrollo de nuevas habilidades se puede constatar por las empresas más grandes del mundo. Estas han optado por la búsqueda de una cultura de aprendizaje interna que permita a desafiar los límites del equipo. Para así expandir día a día su formación.

Crea una cultura de aprendizaje ¡...y avanza con buen pie!

Crea una cultura de aprendizaje ¡…y avanza con buen pie!

De acuerdo con una investigación, hace algunos años, realizada por Bersin, las empresas que fomentan el aprendizaje poseen un 30 % más de probabilidades de ser líderes en su sector.

¿Cómo lograrlo? ¿Cómo crear un entorno de trabajo eficiente, que fomente el crecimiento y aprendizaje de los colaboradores?

Al indagar al respecto encontramos 4 formas básicas para crear una cultura de aprendizaje en la empresa:

  • Compartir. Se refiere a compartir todo tipo de instancias que puedas apoyar el aprendizaje. Por ejemplo: cursos, seminarios, networking. Por supuesto, como parte de un plan de formación apegado a las necesidades del personal en el contexto de la empresa.
  • Fomentar. Es apostar a la curiosidad de los colaboradores, fijando retos. Como un camino para que estos busquen herramientas que los obliguen a superarlos. En este ambiente, el error no es objeto de penalización, sino un insumo para el aprendizaje.
  • Predicar con el ejemplo. El empresario y los gestores deben ser los primeros en desarrollar sus competencias. Mostrar la importancia de aprender y permanecer fuera de
    la zona de confort.
  • Trabajar en la comunicación eficaz. ¿Puede una empresa fomentar una cultura de aprendizaje sin buena comunicación?

Conclusiones

Creemos que una cultura de aprendizaje debe tener como propósito crear capacidades en los colaboradores y en la empresa para:

  • adaptarse a los cambios “leyendo” el entorno y las tendencias,
  • buscar nuevas formas de aprender a través de la mejora e innovación, y
  • cultivar la imaginación del equipo y aprender-haciendo.

Por otra parte, debe considerar un equilibrio entre las necesidades de la estructura organizacional y la libertad individual.

Esto es factible en la actualidad, dadas las nuevas propuestas de aprendizaje que hacen uso de herramientas tecnológicas en ambientes no tradicionales. Estas permiten el desarrollo autónomo e independiente. Es el colaborador quien decide el ritmo de aprendizaje.

Desarrollar una cultura de aprendizaje es apostar por el activo más importante de la empresa: el potencial de sus trabajadores.

Gracias por leernos. ¡Hasta la próxima entrega!

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