Los valores de la empresa: una guía para el éxito. Parte I

¿Has pensado en la importancia de los valores de la empresa?

Son la base de todo negocio y marcan su personalidad, siendo lo que guía la actuación de todos sus integrantes.

Se convierten en la ley que determina todo lo que se hace en la empresa.

Pero, ¿esos valores son conocidos por todos dentro de la organización?, ¿los comparten?, ¿los ponen en práctica?, ¿los perciben clientes y demás relacionados?

Si los valores de la empresa son claros y precisos, tendrás en ellos una guía esencial para el éxito.

Si quieres definirlos, revisarlos o aprender a compartirlos, estás en el lugar indicado, porque hemos preparado todo esto, y más, para ti:

  • Primero, veremos qué son los valores de la empresa.
  • Después, revisaremos el significado de los valores de la empresa.
  • Y te daremos datos para definir los valores de la empresa.

Avancemos.

¿Qué son los valores de la empresa?

Empecemos por tener claro que toda organización tiene una finalidad: producir o dar servicios.

Cuando alguien decide emprender, busca un beneficio económico, y lo mejor, es que lo haga en algo que además de rentable, sea de su gusto, sepa hacer y sobre todo, le apasione.

Es decir, lo ideal es que los motivos sean “más profundos” pues está demostrado que las motivaciones varían.

Así que, al emprender o cuando se gestiona una empresa, se puede realizar por razones que, sin ser percibidas en muchos casos, marcan la forma de hacer las cosas. Esos son los valores.

Porque los valores son como un apoyo, que nos da mucha fuerza como equipo, a partir de la motivación. Porque es diferente hacer las tareas del día a día por un motivo económico, que hacerlas por movidos por una creencia.

Sencillamente, los valores son un fin.

Por ejemplo:

  • Satisfacer a los clientes pase lo que pase.
  • Ayudar a los animales a crecer de manera natural (si hablamos de una ONG).
  • Trabajar en equipo apoyando compañeros que más lo requieran.

Siempre hay una solución, por lo tanto, no nos dejamos mover por las emociones momentáneas y con sosiego las encontramos.

Estos valores, podríamos decir que según el caso, se pueden considerar “fines de nuestro trabajo”, cuyo resultado será ganar clientes, satisfacer a los actuales y como consecuencia, obtener dinero.

El ingreso económico, el dinero, es un medio para nuestra vida. Porque con éste, podemos cubrir las necesidades básicas y aquellas no tan básicas como:

  • Comprar alimentos.
  • Pagar los estudios de los hijos.
  • Adquirir ropa y calzado.
  • Comprar un coche.
  • Alquilar o comprar una vivienda.

¿Los ves?

Un fin superior

Estas necesidades básicas se cubren si contamos con dinero, cómo no, pero en el caso de las empresas, no se va a distinguir de otra sólo por pagar para conseguir estos fines.

Se diferenciará si cree en cosas singulares (fines) y de ahí salen los valores para lograr que, si el miembro del equipo cree en ello, será una fuerza de gran potencia, que de cohesión y cree empatía en el equipo, al trabajar por un BIEN COMÚN, formando parte de algo que es superior al solo hecho de “ganar dinero”.

Esto tiene una explicación filosófica, pero sobre todo, antropológica.

Presta atención:

Nosotros, como especie, hemos luchado por sobrevivir desde que éramos monos. Hemos desarrollado el instinto de cooperación para la sobrevivencia, lo que ha permitido que se generen sociedades.

Entonces, para cooperar, tenemos que encontrar ese bien común y superior que, trasladado a cuando éramos monos y salíamos a cazar, era el encontrar una presa grande para dar de comer a una o más familias o, cuidar a las crías de un rebaño, o una tribu, con el fin de garantizar su protección.

Como hemos visto, los seres humanos no buscamos estar solos, sino estar en equipo, y encontrar una razón, un bien común nos ayuda a conseguirlo.

Por eso es tan potente, y por lo mismo, la gente se hace seguidora de equipos de fútbol (siendo el bien común, el ganar títulos).

Por eso hacemos amigos, siendo el bien común, el compartir vivencias, que además, disfrutamos al contar sobre “lo que hemos hecho”, que haciéndolo.

Mirando en detalle

Los valores son las guías que marcan el cómo actuar dentro de la empresa.

Son las claves para retomar el camino, si alguien se desvía.

Y por si fuera poco, los valores son la clave para tomar decisiones, para hacer mejor las cosas.

Porque son expresión de la misión y la visión de la empresa.

Así lo puedes ver en nuestro post Misión de una empresa ¿Qué es y cómo formularla? y al conocer las 3 metodologías para definir la visión empresarial.

Entonces, los valores se cumplen internamente, pero van más allá, para alcanzar no solo a los clientes, sino a su entorno.

En otras palabras, los valores, combinan los elementos tangibles, emocionales y lógicos, para generar experiencias satisfactorias, dentro de la empresa y fuera de la misma.

De hecho, los valores son el primer punto que aborda la metodología EOS, para especificar la visión de una empresa.

Ahora es momento de conocer…

El significado de los valores de la empresa

Los valores de la empresa. Una guía para el éxito.
Los valores de la empresa. Una guía para el éxito.

Son mucho más que una lista de palabras.

Los valores de la empresa son el día a día en lo laboral de todos quienes la conforman, cualquiera sea la función que se cumpla, y sin importar si es una organización nueva o está en fase de expansión.

Significa, como ya dijimos, el cómo vamos a hacer las cosas, por tanto, determinan la cultura empresarial, que mantendrá a la empresa de pie, porque incluye lo ético, lo moral y lo empresarial.

Sin lugar a dudas, los valores de la empresa son un sistema de control y de tracción.

Lo importante, es que sean compartidos y estén:

  • En el interior de cada integrante de la empresa.
  • En toda la organización.
  • Y que sean evidentes ante los clientes y demás relacionados.

Porque los valores de la empresa se observan en:

  1. La dinámica de trabajo: con la eficiencia, la excelencia y la puntualidad.
  2. La atención al cliente: con el respeto, la escucha activa, la disposición a resolver, procurando la satisfacción de consumidores y usuarios.
  3. El desarrollo y mejora continua de la empresa: manifiesta en la innovación, la tecnología y la actualización periódica.
  4. El vínculo de la empresa con su entorno: mediante la responsabilidad, la solidaridad, la cooperación, el compromiso con el medio ambiente.

Practicando los valores

Recordemos que los valores de la empresa, más allá de las palabras, deben expresarse con hechos.

Por eso, cuando alguien emprende, combina en su negocio aquello en lo que es bueno, lo que sabe hacer, y lo pone en práctica, en su día a día, con los valores.

Es lo mismo que hace el erizo.

Sí.

Porque al ser atacado por otro animal, se centra en lo esencial: defenderse.

Lo hace del único modo que sabe, es decir, haciéndose una bola para sacar sus púas.

Este el concepto del erizo, enunciado por Jim Collins, que se refiere a “simplificar un entorno complejo en una única idea”, que lo guía todo.

Así que, si vas a emprender, o si ya lo estás haciendo, pregúntate primero por:

  • Aquello que te apasiona.
  • Aquello en lo que puedes ser lo mejor del mundo, (sin olvidar aquello en lo en lo que no).
  • La meta que persigue con el crecimiento de tu empresa.

Y el cómo lo vas a lograr.

Sigue el ejemplo

Para verlo claro, te damos por caso lo siguiente:           

Lo que más te apasiona es el motociclismo. Te divierte, entretiene y ocupa varias horas a la semana.

Conduces motos con destreza, pero no tienes las cualidades para hacerte un piloto profesional, ni puedes asociarte como propietario de un equipo de MotoGP.

Pero… eres excelente vendedor.

Entonces… podrías abrir una tienda de artículos deportivos, destacando los deportes de motor.

¿Ya sabes cuál sería la guía para el éxito de esa tienda?

Toma lo que te apasiona, combínalo con lo que sabes, e identifica tu meta, teniendo en mente cómo alcanzarla.

Así, identificarás los valores de la empresa que te propones y tendrás en ellos, la guía hacia el éxito.

¿Cuáles valores podrían citarse?

Pasión, calidad, seguridad, innovación, responsabilidad…

Por esta razón, los valores de la empresa te ayudarán a centrar ubicarte en lo que quieres, y al compartirlos con el ejemplo, como líder, irás creando una cultura para hacer las cosas correctamente.

Los valores de la empresa: una guía para el éxito.

Indudablemente, los valores de la empresa no son solo una declaración, sino parte de tu ser, de tu actuación, de tu cultura, ajustados a lo que quieres lograr con tu empresa, alineados con la visión y la misión.

Reflejan tu personalidad y la del equipo, al hacer el trabajo.

Valores en equipo

Aquí te doy el ejemplo de Netflix.

En esta empresa de entretenimiento por suscripción, ven a su personal como “equipo estrella”, y quien aspire a trabajar allí, debe encajar en la “cultura de Netflix”, que recoge los valores empresariales, y expresa de manera sincera y directa, en su portal.

Esos valores descritos con detalles, guían la actuación del equipo de trabajo, esperando el cumplimiento de cada uno de ellos.

Y lo dicen de manera directa, cuando advierten las oportunidades que se tienen, siempre que coincidan estos valores con los aspirantes.

Y esos valores esperados en sus empleados son: criterio, comunicación, pasión, generosidad, innovación, inclusión, curiosidad, valentía, integridad, impacto.

En Netflix aciertan al decir que “Es fácil redactar valores admirables; lo difícil es ponerlos en práctica”.

Para definir los valores de la empresa

Consideremos que los valores son el punto de partida de toda empresa, porque resumen el ser y las aspiraciones desde el momento de emprender.

Y se definen con la participación de todos quienes tienen la dirigen.

Si se trata de una empresa naciente, en la etapa de idea, estará en manos de quien o quienes la crean, definir los valores que van a guiar la actuación en todo tipo de situaciones, a la hora de tomar decisiones.

Así que, para llegar a una lista de valores, se puede acudir a la lluvia de ideas, el storytelling o al feedback del equipo de trabajo.

¿Qué necesitas para definir los valores de la empresa?

Al definir los valores de la empresa, es necesario tener presente lo siguiente:

  1. Los lineamientos éticos.

Responde a preguntas:

  • ¿En qué crees?
  • ¿Cómo esperas sea el comportamiento de tu empresa y el de tu equipo de trabajo?
  • ¿Cómo responder a la hora de tomar decisiones ante situaciones de crisis?

Algunos valores podrían ser honestidad, transparencia, respeto a las leyes.

  1. Las capacidades que contribuirán a la competitividad de la empresa.

Despeja dudas como estas:

  • ¿En qué destacas y cómo te diferencias de la competencia?
  • ¿Cómo quieres que vean a tu empresa?  

Valores como la puntualidad, la calidad, la responsabilidad corresponden en esta parte.

  1. Los principios que harán posible la convivencia interna.

Considera aquí se proyectarán también en la actuación externa.

En este sentido, corresponden valores como el respeto, la diversidad, la tolerancia.

¿Cuántos y cómo?

Es pertinente definir al menos cinco valores, descritos en forma breve y precisa, fácil de entender para evitar la subjetividad.

Pero al definir los valores, nos referimos a una descripción de lo que es para tu empresa. Y cómo aplica cada uno de esos valores identificados, que son esencia de la organización.

Recuerda que cuando se trata de definir los valores de la empresa, estás marcando el camino para el éxito personal y profesional.

¿Podrías seguir las leyes del éxito, de Napoleón Hill?

Bueno, en su primera recomendación se refiere a asociarse, con otras personas que tengan el mismo perfil de pensamiento, que compartan intereses, valores, para alcanzar un objetivo principal.

Aplica esto para asociarte, y para seleccionar al personal que va a colaborar en tu empresa.

Otras leyes del éxito a las que se refiere Hill, citan una serie de condiciones, más bien valores necesarios al emprender y hacer crecer un negocio.

Entre ellas, la confianza en sí mismo, la iniciativa y el liderazgo, sumados al entusiasmo, pero autocontrolado, dando más de lo que el cliente espera.

Por supuesto, que no ignora los posibles los fracasos en el camino, de los cuales siempre se aprende.

Al final, se trata de hacer solamente lo que te gustaría que hicieran por ti.

El siguiente paso, es…

Compartir los valores de la empresa

Aquí no se trata simplemente de un cartel, con una lista de palabras…

Se trata de usar todos los canales necesarios, para difundir los valores dentro de la empresa.

La tecnología es un buen apoyo.

Y cada vez que selecciones colaboradores, observa en lo posible si tienen valores semejantes a los de la empresa.

Aquí te recomendamos tener en cuenta la Metodología EOS, a la hora de definir el perfil de los profesionales idóneos.

Oriéntate dedicando unos minutos al siguiente vídeo:

Lo que sigue, es difundir los valores desde los procesos de inducción, para que los nuevos colaboradores se informen de ellos, los interioricen y pongan en práctica.

Lo mismo hay que hacer entre quienes ya están dentro de la empresa, para reforzar esos valores organizacionales que son como las leyes a seguir.

Los valores de la empresa son parte de su personalidad, por eso no deben modificarse constantemente, sino ser perdurables y vigentes, vale decir, que no admitan excepciones en su cumplimiento.

Por supuesto, esto no quiere decir que no cambien con el tiempo, sino que al comienzo los valores son más personalizados, acordes a la manera de ser y actuar de quienes impulsan la empresa. Por eso son más particulares.

Pero, con el tiempo, al crecer la empresa, se hacen un poco más estandarizados.

Esto nos lleva a lo siguiente:

Tipos de valores

Se puede decir que hay varios tipos de valores. Te los muestro:

Los valores estratégicos, vinculados por tanto, con la misión y la visión, y  expresados en el liderazgo, la credibilidad, la excelencia.

Los valores personales, buscados al seleccionar personal o proveedores. Podemos mencionar la integridad, la creatividad, la adaptabilidad, la determinación, la superación.

Los valores relacionales, aplicables en lo interno y en la relación con externos. Estos pueden ser: la claridad, la empatía, la escucha activa, la amabilidad.

Los valores operativos o instrumentales. Marcan el proceder en el día a día. Esto incluye la innovación, la investigación, la eficiencia, y la superación.

Valores de servicio, practicados ante el cliente. Entre otros: la personalización, la empatía, lo oportuno, el conocimiento.

Valores ambientales, para la relación con el entorno natural. Manifiestos en la cultura del reciclaje, la sostenibilidad, la responsabilidad, la conservación.

Como ya dijimos, con el tiempo se agregan otros valores o evolucionan los ya declarados, porque se van descubriendo con la actuación de todos quienes en ella trabajan.

Lo verás más adelante, en el siguiente artículo Valores de la empresa. Parte II con las listas de los valores proclamados por reconocidas empresas, que hoy son toda una institución en su campo.

Toda actuación interna y hacia el público, debe estar en concordancia con estos principios éticos y profesionales, conocidos por los trabajadores, así como también por los clientes y relacionados.

En lo interno, ayudan a evitar conflictos, facilitando la integración de nuevos colaboradores, y marcan las bases para la toma de decisiones.

Resumiendo…

Hoy has aprendido que los valores de la empresa definen su esencia, más allá de la simple declaración, con la acción, con el ejemplo.

Ahora, te invito a definir o revisar los valores de tu negocio.

Ten en cuenta que son la guía durante toda la existencia de la empresa, estando alineados a la misión y visión que se han propuesto, y por lo tanto, son invariables.

Pero a la vez, son renovables en el tiempo, con el aprendizaje que va dando la experiencia diaria y la actuación de cada integrante de la empresa.

En síntesis, sabes que los valores deben cumplirse en el interior, pero reflejarse afuera, para que así sean percibidos por los clientes y por el entorno.

Como sabemos que quieres avanzar con los valores de tu empresa, pues además de definirlos, tienes que compartirlos, y te gustaría conocer los valores de empresas consolidadas, te invitamos a leer:

Gracias por leernos

¡Hasta la próxima!

Autor
David Polo Moya
David Polo Moya

Nacido en Madrid, de 43 años. Licenciado en Business por la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) MBA por el Instituto de Empresa en Madrid (España) e Indian Institute of Management en Calcuta (India). Emprendedor recurrente, David Polo es el fundador de Time Management, consultora de sistemas de gestión con más de 10 años de experiencia y por otro lado los blogs emprender-facil.com y gestionar-facil.com. Consultor independiente de emprendedores y empresas, en análisis, gestión y medición de datos, David Polo se enfoca en el desarrollo empresarial a través del uso de Plataformas de gestión, consultoría estrategia y de innovación y ayuda a emprendedores y empresarios. Visita mi perfil en about.me: https://about.me/davidpolomoya


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