Indicador de productividad en pymes y competitividad

En este artículo te enseñaremos más sobre los indicadores de productividad de una forma fácil.

Además te mostraremos cómo los podemos calcular, en función de los objetivos que fijemos para tal fin.

Y para ello, nos centramos en los siguientes puntos:

Sin más preámbulo, entramos en materia conociendo los elementos clave de la productividad en una empresa. PRESTA ATENCIÓN:

Indicador de productividad

Dicho esto, vamos con lo prometido…

Indicador de productividad en pymes

La importancia de los indicadores de productividad radica en la evaluación y «cuantificación» que proporcionan sobre una relación clave: “los esfuerzos empleados, por productos y servicios generados“.

En esta frase se define claramente la intención o el propósito de todo indicador de productividad.

Productividad en pymes = (bienes generados / esfuerzo empleado)

Y como hemos señalado en otros artículos sobre indicadores, en este blog, lo ideal es usarlos junto con los indicadores de calidad. Así, el equipo de trabajo podrá crear un entorno ideal para el crecimiento y competitividad de la pyme.

En el artículo Indicadores de productividad, ¿cuándo medir?, señalamos que los indicadores empresariales, en general, son para las pymes herramientas que apoyan la competitividad.

Sin duda, estos apoyan de alguna manera, la aplicación de estrategias para mejorar en procesos y lograr la satisfacción del cliente. Y dentro de los tipos de KPI (key performance indicator) que podemos aplicar, los que miden la productividad son claves.

En fin, los indicadores de productividad son mediciones en los que muchos empresarios se basan para medir la relación (producción/insumoutilizado).

Por otro lado, también se calcula como un cociente entre cantidad producida y tiempo empleado.

Indicador de productividad

¿Se mide la productividad de la misma manera en las pymes?

La respuesta inmediata es, no. No se mide de la misma forma.

Todo indicador, del tipo que sea, debe obedecer a un objetivo. Esto determina la forma de calcularlo, su frecuencia e interpretación, entre otros aspectos.

Para conocer detalles de cómo crear indicadores de gestión, te sugerimos esta lectura, didáctica por demás: Definición de indicadores de gestión. ¡Guía fácil!

La productividad de una pyme se mide a través de una serie de indicadores relacionados. Por su parte, la evaluación se realiza al menos de dos maneras:

  • La primera, mediante su comparación con el resultado de otras empresas. Es decir, con aquellas que producen los mismos productos o servicios y que se consideran empresas líderes en el sector.
  • La segunda opción, es evaluar la evolución histórica de los indicadores y su tendencia. Para conocer así, el grado en que la empresa mejora su productividad en el tiempo.

Para ilustrar más lo señalado, veamos un ejemplo:

Pongamos como ejemplo la comparativa de dos empresas. Vamos a imaginar que fabrican sillas ejecutivas. Y que el precio de venta de una silla similar en la empresa 1 es el doble que el de la empresa 2.

Ya de entrada, los indicadores de productividad que utilizarán las dos empresas serán diferentes.

Mientras la empresa con el producto más costoso está centrada en la calidad, la empresa con el producto más económico, se centra en producir más cantidad a menor coste.

Indicador de productividad

En este punto debemos tener presente tres cosas:

  • Es claro – o debería serlo – que cada empresa «apunta» o dirige el producto a un cliente final diferente.
  • También es evidente que las dos empresas buscan tener beneficio. No tendría sentido producir a pérdida.
  • Los objetivos de medir la productividad son diferentes.

Observe que en una empresa, por ejemplo, serán invertidos más recursos en mayor cantidad de personal, para producir más rápido.

Mientras que en la otra, posiblemente la inversión sea en personal con mejores competencias y en mejores materiales y equipo.

Esto supone un coste más elevado para la empresa. Pero ese coste más elevado será «absorbido» por el incremento de la calidad del producto.

Por lo tanto, el precio no será el mismo. Así que el producto está dirigido a un cliente dispuesto a pagar por un «mayor valor».

En el caso de la empresa con el mueble más caro, podría haber un indicador de productividad esencial, relacionado con el valor de marca. Nos referimos al valor añadido del producto por llevar una marca detrás.

Es claro que una marca también produce para la empresa, ayuda en las ventas y genera beneficio; es decir, aumenta la productividad global.

Medición de la productividad

¿Cómo se calcula el índice global de productividad?

La fórmula más sencilla consiste en dividir la productividad obtenida por el consumo de todos los «factores» o insumos utilizados para ello. Eso es en términos generales.

Productividad global = (Producción obtenida) / (Insumos utilizados)

Por ejemplo, una fábrica de muebles dispone de 5 trabajadores (con un salario diario de 45 euros cada uno). Fabrican 10 muebles, totalmente terminados, en cada jornada; cuyo precio de venta es de 350 euros.

Para ello, la pyme destina una maquinaria, que supone un coste de 500 euros al día, más otros 1.500 euros en materia prima.

De este modo, en el cálculo de la productividad de la pyme, tenemos los siguientes montos hipotéticos:

  • Producción diaria = (10 muebles) x (350 €/mueble) = 3.500 €
  • Coste de personal = (5 trabajadores) x (45 €/trabajador) = 225 €
  • Otros costes y gastos diarios = 2.000 €
  • Productividad (día) = (3.500 €) / (2.225 €) = 1,57

Esta cifra nos indica que la productividad es positiva, porque el resultado es mayor que 1. De hecho, es una productividad no muy alta, si tomamos en cuenta que faltan factores por incluir.

Observe que si el cálculo nos da menor que 1, tendríamos una productividad «negativa», pues los costes de los insumos serían superiores a la producción obtenida.

¡Cuidado con la simplificación extrema!

En el ejemplo ilustrativo que acabamos de mostrar, hicimos una simplificación «extrema», porque deja por fuera muchos otros costes y gastos.

Por ejemplo, no está considerando costes relacionados con áreas como mercadeo y el almacenamiento. Además, supone una venta casi inmediata.

Es por ello que el equipo o el responsable de definir cada indicador de productividad, deberá revisar y mejorar el cálculo con frecuencia, incorporando nuevas variables claves.

Por esta razón, en la guía que compartimos para definir indicadores, insistimos en que si bien parece trivial, debemos poner atención a la forma de cálculo según el objetivo que se persiga.

¿Cómo mejorar el indicador de productividad?

Ahora bien, conociendo qué es productividad y cómo la podemos medir, surge una pregunta clave: ¿Cómo aumentamos la productividad?

Si ya estás al frente de una pyme, sabrás que hay muchos modos de mejorar la productividad global y por áreas.

Y no hay que esperar el declive económico, del que se habla cada cierto tiempo, para empezar a medir la productividad en la empresa y aplicar planes de acción.

Una medida típica frente a crisis económicas, es despedir personal. Es lo más inmediato, pero la realidad es que no es una buena medida para mantener la productividad, reduciendo costes.

Primero, crea un clima laboral pésimo y desmotivación, lo que impacta el rendimiento. Y segundo, este tipo de medidas o similares, siempre terminan afectando la productividad.

Quizás, otra opción tentadora es bajar los costes de la materia prima. Sin duda, daría más margen para trabajar.

Pero esto puede impactar negativamente la calidad, entre otros aspectos. Así que es una opción que debe pensarse bien.

Nuestra recomendación para mejorar la productividad es, principalmente, la inversión inteligente.

Podemos generar acciones proactivas para ser mejores en los procesos y productos o servicios, ganando competitividad.

Por ejemplo, podemos invertir en maquinaria moderna para mejorar los procesos. También, dotar a los colaboradores de mejores herramientas y competencias.

Utilizar herramientas tipo tablero Kanban, nos ayuda a mejorar la actividad empresarial.
Utilizar herramientas tipo tablero Kanban, ayuda a mejorar la eficiencia.

Son muchas las acciones que nos pueden permitir producir más rápido y con calidad, sin invertimos en los puntos claves.

Sí, «a priori» es más caro, por la inversión que implica. Pero hay que estudiar bien el retorno en el mediano y largo plazo.

Un punto en el que sugerimos poner el foco es en la capacitación. Esto puede permitir aumentar la producción, por la calidad en el proceso que se incorpora cuando la formación está bien enfocada.

Reflexiones finales

Debemos precisar que el cálculo de la productividad en una pyme se puede medir de manera sencilla, pero también de forma compleja, según se quiera profundizar en detalles.

En una primera etapa se pueden establecer formas de cálculo sin «complicaciones», que den cuenta del avance de las acciones en períodos sucesivos.

Y con la experiencia lograda, podemos ir mejorando la precisión al incorporar nuevas variables en la fórmula de cálculo. Por supuesto, esto demanda nuevas métricas, según se vayan incorporando los principales factores.

Una vez que se tenga un cálculo con base en las variables relevantes, podemos pasar a comparar con empresas o competidores directos, si se cuenta con la información.

Esto permitirá fijar, por ejemplo, políticas de precios. Y sobre todo, creará el ambiente y la motivación necesaria para mejorar continuamente y estar al frente del sector.

Y para cerrar, algunas recomendaciones importantes para mejorar el rendimiento en la organización:

  • Canalizar de la mejor manera posible la gestión del tiempo.
  • Redefinir la asignación de tareas, según sea necesario.
  • Planificar las cargas de trabajo.
  • Racionalizar los recursos, en lo que aplique.
  • Dimensionar las áreas funcionales, para contar con equipos de trabajo ágiles y motivados.

¡Muchas gracias por seguirnos!

Autor
David Polo Moya
David Polo Moya

Nacido en Madrid, de 43 años. Licenciado en Business por la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) MBA por el Instituto de Empresa en Madrid (España) e Indian Institute of Management en Calcuta (India). Emprendedor recurrente, David Polo es el fundador de Time Management, consultora de sistemas de gestión con más de 10 años de experiencia y por otro lado los blogs emprender-facil.com y gestionar-facil.com. Consultor independiente de emprendedores y empresas, en análisis, gestión y medición de datos, David Polo se enfoca en el desarrollo empresarial a través del uso de Plataformas de gestión, consultoría estrategia y de innovación y ayuda a emprendedores y empresarios. Visita mi perfil en about.me: https://about.me/davidpolomoya


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