Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

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¿Tienes claras las etapas de un emprendimiento? ¿Sabes qué es lo relevante en cada una, para no perderte en detalles que pueden llevarte a abandonar la idea?

En este artículo te dejaremos orientaciones sobre qué hacer y qué no hacer en cada etapa, para ir “subiendo de escalón” con paso firme, y así transitar por las etapas de un emprendimiento con mayor probabilidad de éxito.

Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

Etapas de un emprendimiento: escalones a transitar con paso firme

Etapas de un Emprendimiento

Las etapas de un emprendimiento las diferenciamos como sigue:

  • Etapa 1. La idea
  • Etapa 2. Puesta en marcha
  • Etapa 3. Funcionamiento Regular
  • Etapa 4. Funcionamiento estable
  • Etapa 5. Funcionamiento óptimo
  • Etapa 6. Expansión o traspaso

Es claro que cuando logras superar la etapa 2, tu emprendimiento (la idea) se materializa en una empresa. Por lo que las siguientes etapas las podemos referir como “etapas de una empresa”.

El paso por estas etapas siempre estará influenciado por el sector y por la experiencia que tengas como emprendedor.

Por ejemplo, si el emprendimiento es en desarrollo de aplicaciones móviles y ya has participado en otros similares, habrás ganado conocimiento de lo que debes y no debes hacer en las etapas que recorrerás.

Otro caso es si eres un técnico con experiencia y quieres colocar una venta de electrodomésticos con servicio de reparación, pero nunca has estado al frente de un negocio. En este caso enfrentarás muchas situaciones que desconoces, que te pueden agobiar en tu intento de echar a andar tu idea de negocio.

En los dos ejemplos, existe la IDEA y el deseo de emprender, pero cada uno tiene una base o punto de arranque diferente.

Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

Cada emprendedor tiene un punto de partida propio

Inclusive, puede ocurrir que estés pensando en emprender en un sector que no conoces del todo, en el que has detectado una  necesidad no satisfecha. En este caso, el emprendedor tiene que dedicar esfuerzo a conocer más del sector para no incurrir en errores que lo lleven a dar pasos en falso y a perder dinero.

Estos casos ilustran que no hay una receta única que garantice el éxito al transitar por las etapas de un emprendimiento. Sin embargo, sí es posible establecer actividades claves en cada una y dar pautas sobre qué hacer y qué no hacer. Y es justo lo que trataremos de compartir en este primer artículo, en el que hablaremos de las tres primeras etapas.

Etapa 1. La Idea

Sobre ideas de negocio para emprender y qué hacer cuando se tiene una, hay mucha literatura. Pero, a pesar de la ingente cantidad de información que se puede conseguir, no siempre queda claro lo que caracteriza a esta etapa y lo que debes hacer para enfocarte.

Con una idea de negocio en mente, hay 2 aspectos claves que debes analizar:

1. Porcentaje de éxito versus entusiasmo

Cuando la idea es novedosa y no tenemos información de qué probabilidad de éxito pueda tener, el entusiasmo que demandará es elevado. A quienes comentes tu idea te podrán mirar extraño. Así que si no tienes un gran entusiasmo, abandonarás rápido.

En cambio, si se trata de una idea de negocio ya probada, no requerirás de una gran dosis de entusiasmo. El camino a seguir estará relativamente claro, y es cuestión de ejecutar las tareas.

En fin, lo importante es estar convencido de querer emprender con tu idea y lo ideal es tener un gran entusiasmo por desarrollarla.

2. ¿Amor o necesidad?

Otra clave es si emprendes por amor o por necesidad. ¿Lo haces porque te apasiona la idea o porque quieres tener mejores ingresos y no tener un jefe? Las dos motivaciones son válidas. Sin embargo, la experiencia apunta a que el deseo, la pasión o el amor por la idea minimiza la posibilidad de abandonar el emprendimiento ante los primeros obstáculos.

Así que lo mejor es que haya mucha pasión por la idea. Te ayudará a enfrentar los retos que irán apareciendo desde el momento en que la compartas por primera vez.

Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

La pasión por la idea es clave

¿Qué podemos hacer para decidir si continuamos o no?

La clave está en obtener información de calidad sobre la idea a desarrollar. Si es posible, probarla, hablar con potenciales clientes, indagar sobre productos o servicios similares, hablar con expertos, etc.

Para poner en orden las cosas, una herramienta ampliamente recomendada es el lienzo Canvas. En este blog y en Emprender Fácil, podrás consultar artículos que explican cómo construir el Canvas para una idea de negocio. Aquí te dejo uno que describe muy bien el lienzo Canvas, por si aún no lo conoces:

También puedes indagar sobre estudios de mercado para ideas similares, o hacer una exploración, preguntando a conocidos o compartiendo la idea por algún medio, para obtener feedback. ¡Escuche todo lo que puedas y no descartes nada!

Al desarrollar el Canvas para tu idea de negocio, deberás escribir la propuesta de valor, que te exigirá reflexionar sobre el problema o la necesidad que resuelve tu producto o servicio. ¿Qué te hace diferente a los demás? ¿Qué te hace único en tu estilo?

Por otro lado, y aunque no siempre es posible, una actividad que podría ayudar en esta fase es captar seguidores para la idea de negocio. Por ejemplo, amigos o familiares que se entusiasmen y que estén dispuestos a acompañarte en la travesía hacia el éxito. Conformar un equipo en esta etapa es ideal. ¡Dos cabezas piensan más que una!

¿Qué no deberías hacer en esta etapa?

Ejemplos de qué no hacer: un plan de mercadeo, un manual de gestión del recurso humano; crear la estructura de la organización, buscar software de gestión… ¡No pierdas tiempo en estas actividades! Esto lo atenderás en otras etapas.

Etapa 2. La puesta en marcha de la idea

Si llegas a esta segunda etapa es porque te has convencido de que la IDEA es viable. Ya tienes algunos elementos que te dan confianza sobre el éxito de la idea de negocio. Sin embargo, es probable que llegues hasta aquí sin equipo, así que estarás solo. Si no es así, maravilloso, porque la carga de las tareas y responsabilidades podrán ser repartidas.

Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

Poner en marcha la idea. ¡Manos a la obra!

¿Qué es relevante en esta etapa?

En la puesta en marcha lo relevante es concretar el producto o servicio tan pronto como sea posible para comenzar a facturar, aunque sea lo mínimo para mantenerse a flote.

Dependiendo del emprendimiento, puede ser clave buscar recursos para poner en marcha la idea. Si se trata de montar una fábrica de calzado, se requiere materia prima e inversiones en maquinaria para producir el primer par de zapatos. Si se trata de la creación de aplicaciones móviles o páginas web, probablemente puedas comenzar con tus propios recursos, en tu casa o garaje.

Por esta razón en algunos emprendimientos puede ser necesario elaborar documentos para plasmar la idea y “venderla” a los inversionistas. Lo típico es un plan de negocios. Te dejo un enlace por si deseas conocer más:

En esta etapa hay dos preguntas claves a las que debes responder: ¿tengo la capacidad para hacerlo? y ¿vale la pena hacerlo?

La capacidad de producir la tendremos, porque en el 99 % de los casos, la idea está sujeta a nuestro saber hacer. Sabemos fabricar el producto o prestar el servicio.

Aquí lo clave es si tenemos la capacidad de poner en marcha el emprendimiento y preguntarse si vale la pena todo el esfuerzo que demanda. Hay que decidir antes de incurrir en más gastos, decidir lo más temprano posible.

Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

¿Vale la pena hacerlo? Decidir temprano es clave

Como apostamos a que tenemos la capacidad y vale la pena hacerlo, hay un punto crucial en esta etapa: ¡comenzar a facturar! ¡Si no facturas no sobrevives! Aquí es clave, por ejemplo, buscar al primer cliente y realizar la venta número 1.

Esta etapa es la travesía del desierto. ¡Hay poca agua! Hay mucho por hacer y poca gente o nadie que nos apoye.

El hombre orquesta

En las primeras etapas de un emprendimiento, te conviertes en el hombre orquesta, por estar haciendo muchas actividades y de todo tipo. Por ello, la pasión es clave, porque mientras estás en la puesta en marcha, tienes que luchar para sobrevivir, haciendo de todo.

Son tareas que forman parte de la puesta en marcha: realizar el papeleo para iniciar el negocio, atender aspectos como la figura jurídica que adoptará la empresa, crear el nombre comercial; según el caso, solicitar permisos para abrir el local; crear las facturas legales, entre otras. La realización de estas y otras actividades nos preparan para ir a la siguiente etapa.

¿Qué no deberías hacer en esta etapa?

Ejemplos de qué no hacer: un plan de mercadeo, un manual de gestión del recurso humano; crear la estructura de la organización, buscar software de gestión, crear indicadores, pensar en exportar… ¡No pierdas tiempo en estas actividades! Esto lo atenderás en otras etapas. Aquí la clave es sobrevivir.

Recomendación para esta etapa: no te quedes sólo, pide ayuda para afianzar el emprendimiento y superar la “puesta en marcha” lo más pronto posible.

Etapa 3. Funcionamiento regular

Si llegas a esta etapa es porque has logrado algunos ingresos, ya estás comenzando a facturar lo necesario para mantenerte a flote. Has sobrevivido a la travesía del desierto con la poca agua que tenías. Pero sin duda, seguirás siendo el hombre orquesta, resolviendo problemas y atendiendo a los clientes.

Es decir, es muy probable que sigas soportando la carga del trabajo, haciendo todo lo necesario para seguir adelante. Tomas decisiones mientras administras.

Etapas de un Emprendimiento: Tips de enfoque para cada una (I)

En funcionamiento regular, la clave es ¡aguantar!

¿Qué es relevante en esta etapa?

La palabra clave es aguantar. Aguantar hasta que la facturación permita contratar personal para comenzar a delegar tareas básicas que quitan tiempo. Porque no puedes seguir siendo el hombre orquesta.

En otras palabras, al tener más ingresos que gastos puedes contratar personal para delegar tareas repetitivas (administrativas). Así podrás enfocar el esfuerzo en otras actividades importantes, que estabilicen el funcionamiento de la empresa.

Un dato importante es que muchos emprendedores se quedan en esta etapa, y pueden pasar años allí. ¿No lo crees? Haz un ejercicio, mira negocios a los que vas con frecuencia y lo verás. Esto es típico en negocios como restaurantes, ópticas o ferreterías. El emprendedor aprende a ser el hombre orquesta y, en muchos casos, por temor no sale de allí. ¡Se convierte en su zona de confort!

¿Te has encontrado con dueños de empresas tipo “apaga fuegos”?

Atienden el reclamo de un cliente y a la vez, recibe mercancía de un proveedor. Y puede hacerlo bien, pero no está enfocado en actividades para crecer. Dedica todo el tiempo a mantener las actividades mínimas para facturar y mantenerse a flote.

Saber organizar el trabajo, distinguir las actividades de gestión de las de administración; tener clara la misión de la empresa y comprender la propuesta de valor para ganar clientes, deben ser parte del funcionamiento regular. Nos preparan para ir a la siguiente etapa.

¿Qué no deberías hacer en esta etapa?

Ejemplos de qué no hacer: un manual de gestión del recurso humano, buscar software de gestión, crear un departamento de calidad, contratar a un agente aduanero para exportar… ¡No pierdas tiempo en estas actividades! Esto lo atenderás en otras etapas. Aquí la clave es aguantar, seguir facturando hasta que los ingresos superen los gastos.

Para finalizar…

La clave para todas las etapas de un emprendimiento está en mantener el enfoque en lo importante para cada una, sin perder de vista las actividades que deben abordarse para avanzar a las siguientes etapas, es decir, para avanzar en la “madurez” de la empresa. Sin estancarse.

Estas y otras orientaciones serán objeto de análisis en futuras entregas, en las que te propondremos actividades para apoyarte en la complicada, pero también maravillosa, travesía por las etapas de un emprendimiento.

En el próximo artículo hablaremos de las últimas 3 etapas de un emprendimiento: funcionamiento estable, funcionamiento óptimo y expansión o traspaso.

¡Gracias por leernos! Hasta la próxima entrega.

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