La evaluación del desempeño efectiva y fácil de aplicar

.

Puede que te suene utópico, pero la gestión del desempeño efectiva sí es una realidad sin tener que contratar a los expertos más caros del mundo para lograrlo.

La evaluación del desempeño en una empresa es una forma de alinear los recursos, las inversiones y a los trabajadores con los objetivos y prioridades que te estableciste al principio. En fin, aprovechar cada centavo y energía que inviertes para que ganes algo de dinero con tu idea.

Sin embargo, si has buscado en internet de qué se trata todo esto de seguro te habrás topado con algunos conceptos súper extensos y complicados que te pintan el mundo gerencial de una forma demasiado complicada como para que lo hagas por ti mismo… HASTA AHORA.

La evaluación del desempeño puede ser visto de 2 formas. Una es la tradicional, la evaluación del desempeño anual, y la otra la forma es la semanal, de la que hablaré hoy en este artículo.

Hasta ahora, la evaluación del rendimiento en una empresa se basa en una evaluación anual que es lo más incoherente y rústico que se puede hacer. Se vería algo como esto:

 

La evaluación del desempeño efectiva y fácil de aplicar

Y si lo piensas bien, esta forma de hacer seguimiento a tus objetivos no tiene nada de coherente. Vamos a suponer que tu empresa es tu hijo (y si no tienes un hijo, un perro).

Te pregunto, ¿cómo esperas que tu hijo o tu perro vayan por el camino correcto si lo ves una vez al año? Y cuando lo ves, es solo para darle una nota: bien o mal.

Repite conmigo: “¡Nos vemos la semana que viene!”

No olvides que la forma de vender ha evolucionado y que los empleados también lo han hecho. Ya sea que tengas empleados millennials (es muy probable) o de otra generación, lo mejor que sugiero es cambiar a una evaluación del desempeño semanal con un enfoque de asesoría.

Esta es una tendencia entre las empresas grandes y pequeñas en todo el mundo, y cuando digo tendencia no es porque sea una simple moda, sino porque la apoyan el sentido común y algunas encuestas sobre el tema).

Vamos primero con los estudios, ¿te parece?

¿Qué dicen los estudios sobre la nueva forma de hacer una evaluación de desempeño?

Una encuesta hecha por TriNet y Wakefield Research descubrió que la evaluación del desempeño anual no produce empleados más efectivos, ni estrategias efectivas para alcanzar los objetivos. De hecho, pasa todo lo contrario, los empleados terminan por apartarse más de los objetivos que al principio.

Además, como si esto fuera poco, también descubrieron que…

El 62 % de los empleados encuestados se sientes “cegados” por una evaluación del desempeño anual; y que el 74 % se siente “en la oscuridad” sobre cómo los gerentes y los compañeros piensan que estás haciendo su trabajo.

¿Qué dice el sentido común?

¿No es de locos pensar que si te equivocas en la forma de conseguir tu estrategia te des cuenta de las consecuencias un año después?

Lo bueno de una evaluación de desempeño semanal es que tienes todo el tiempo para encaminarte en el camino que quieras sin perder tanto tiempo ni dinero.

La evaluación del rendimiento de tu negocio se vería así:

La evaluación del desempeño efectiva y fácil de aplicar

Entonces…

¿Cómo puedes hacer una evaluación de desempeño realmente efectiva?

No necesitas tirártelas de alquimista para conseguir la fórmula del oro (no lo necesitas). Solo debes pensar con cabeza fría cómo funcionan tus empleados acorde a tu negocio.

Aquí te lanzo mis sugerencias:

1. Haz una evaluación del desempeño cada semana

¡Cuidado! Que las reuniones anuales sean improductivas sean ineficientes no quiere decir que las reuniones diarias sean la mejor opción. Debes encontrar un equilibrio, que para mí debería ser cada semana. Ni a ti como coach te gustaría estar detrás de tus empleados en cada movimiento, ni a ellos les gustaría sentirse “acosados”.

Busca el equilibrio que necesita tu negocio y tu equipo de trabajo que te permita medir tus esfuerzos sobre la marcha. Esto te permitirá idea estrategias que se adapten a lo que está pasando en el mundo sin perder ningún contexto.

2. Plantéate objetivos alcanzables

No les pintes elefantes rosados a tus empleados. Trata de escoger objetivos que sean alcanzables, pero que al mismo tiempo sean un desafío para que las personas que trabajan contigo se sientan inspiradas a superar un reto.

Aquí te dejo un artículo que te ayuda a redactar los objetivos Smart de tu estrategia.

3. Cambia la actitud de “evaluador” por la de “asesor”

Lo que necesita un empleado no es alguien que los evalúe sino alguien que les ayude a solucionar un problema en lugar de decirle solamente qué es lo que tiene mal.

Esto lo consigues precisamente tomándote un poquito de tu tiempo para que revisen cada semana qué es lo que necesitan para conseguir los objetivos.

Si tienes empleados tímidos o introvertidos comienza la reunión con un chiste, con una anécdota, preguntándoles por su día, por su familia o con cualquier cosa que te sirva para romper el hielo. Lo que necesitas es generar confianza. La confianza lo es todo para crear un equipo de trabajo altamente eficaz.

Las personas que tienen confianza en su asesor estarán más dispuestos a compartir sus opiniones y a proponer soluciones por más alocadas que parezcan (quizá allí esté la solución).

4. Dale un toque más informal a tus reuniones

Y cuando digo a informal me refiero a reuniones que dejen a un lado la burocracia laboral y los requisitos que en realidad no ayudan a nadie en la empresa.

La informalidad –siempre y cuando no se transforme en un libertinaje-  es saludable para generar esa confianza que tanto necesitas, sin mencionar que te ahorrará muchísimo tiempo.

5. Menos reuniones más efectivas

La pesadilla de cualquier empleado y de cualquier asesor de rendimiento son esas reuniones que se vuelven en pesadillas infinitas.

Todos hemos pasado por esto y lo peor es que la solución está allí mismo. Solo necesitas reunirte más a menudo con tus empleados, entrar en confianza y preparar los puntos para que la reunión dure lo menos posible.

¿No me crees? Te invito a leer el artículo Cómo logré una gestión del tiempo eficiente.

 

La evaluación del desempeño efectiva y fácil de aplicar

Imagen cortesía de Savia.net

6. ¿Y si haces reuniones diferentes esta vez?

¿Qué tiene de malo reunir a tus empleados una vez a la semana en el bar cercano a la oficina para tomar unas cervezas y hacer que las ideas fluyan por sí solas?

Y no es que me haya vuelto loco, sé que les ha funcionado bien a los chicos de Buffer. Además, si necesitas que un pájaro vuele, ¿por qué lo tendrías en una jaula? Simplemente para crear ideas innovadoras deberías probar formas de generarlas distintas.

(Sé que hacer algo distinto da un poco de miedo. Es por eso que te recomiendo que veas esta ponencia de Jason Fried en la que habla sobre ¿Por qué no se trabaja en el trabajo?

[youtube aqui]

7. Cambia la forma de evaluar a tus empleados

La evaluación del desempeño laboral no puede regirse solamente en el bien o el mal. Poner una nota es cosa del colegio. “Si quieres resultados distintos tienes que hacer algo distinto” (eso lo dijo Einstein, no yo). Así que ¿por qué no pruebas otro método de indicarles a tus empleados que deben alcanzar los objetivos de otra forma? Con tal, tienes una semana para corregir errores y probar de nuevo otra estrategia.

Por ejemplo, en Platzilla hemos probado con un sistema que hace una clasificación de los empleados que más venden con pulgares arriba, caritas felices 🙂 o caras tristes 🙁 Creerás que no servirá de nada, pero ese simple cambio ha hecho que los que trabajamos aquí nos tomemos las cosas con calma y tratemos de mejorar.

Para que tengas una mejor idea de lo que hablo, no debes perderte las 7 claves para tener una cultura organizacional innovadora.

8. Busca nuevas formas de incentivar la productividad

Y no me refiero solo a lo laboral. Un empleado motivado necesita sentir que hay algo extra en trabajar en tu empresa. Créeme, alguien motivado será más productivo. Mejorarás tu employer branding (si no sabes de qué se trata, léelo aquí) y conseguirás que se esfuercen más sin pedirlo tanto.

9. Usa la tecnología a tu favor

No desperdicies las herramientas que tienes para impulsar la productividad. Por ejemplo, nosotros en Platzilla hemos creado una aplicación de evaluación de desempeño que facilita la creación de panes vistos desde una panorámica y detallada de la fuerza laboral de tu negocio.

Además, puedes alinear tus evaluación desde 3 puntos fundamentales como Objetivos, Competencias y Reglas de conducta que puedes personalizar según lo que necesite tu negocio. Nada complicado ¿cierto?

La evaluación del desempeño efectiva y fácil de aplicar

10. Usa lo que realmente necesitas

¡Espera! No te vuelvas loco(a). No puedes alardear de tu buen desempeño si inviertes mucho dinero en un programa súper complicado de usar y que hace cosas que ni siquiera saben para qué sirven.

Te pongo un ejemplo, una empresa de 60 empleados que ofrece servicios de asesoría en recursos humanos no necesita las mismas funciones que una empresa de 8 personas que vende dulces en un parque.

Aquí solo debes aplicar la lógica y adquirir una herramienta que te permita usar y pagar solo por lo que necesitas y que sabes que vas a usar. Punto.

Y listo, no ha sido tan difícil ¿cierto?

En resumen, trata de que la evaluación del desempeño en tu empresa se vuelva más una conversación entre una familia y no asumas un rol de “ogro” sino de un asesor que quiere que sus empleados saquen lo mejor de sí. Trabajando duro cada semana encontrarás la confianza que necesitas y estarás más cerca de lograr eso que quieres.

Nos vemos en la próxima 😉

Comentarios

Comentarios

Más de Gestión del desempeño

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR