Vocación empresarial: Los mercenarios de EcoPro al servicio del Planeta

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Vocación empresarial: la clave para escalar una profesión a una realidad muy rentable.

Esta serie de artículos muestran la historia de Eco Pro, una empresa mestiza de ejemplo entre Agencia de Publicidad, Marketing y acciones de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Su historia muestra como el talento, curiosidad y sentido común consiguen resultados así:

EcoPro tras 3 años de operaciones factura más de seis millones de Euros anuales. Tienen un posicionamiento único que les hace no tener competencia. La proyección de la empresa es tal, que algunos expertos piensan que están desarrollando un nuevo mercado.

El inicio

EcoPro nació de cero por un grupo de cuatro estudiantes, muy amigos, que cursaban Marketing unos y Publicidad otros.

La pasión de todos era el medio ambiente y la naturaleza. En su tiempo libre aprovechaban cada oportunidad para hacer deporte en la montaña de la sierra y en verano actividades acuáticas en el mar.

También participaban en acciones solidarias con viajes a lugares de África e India para ayudar a los más necesitados.  Dos miembros de EcoPro, son también activistas en ONGs.

Ellos trabajaban tan bien, que se autodenominaban “El equipo A” imitando a la serie tan popular de los años 80. A pesar de ser activistas, como personas sanamente ambiciosas, les gusta que su vida tenga impacto y para ello su trabajo ha de llegar a todo el mundo, algo que denota su fuerte vocación empresarial.

Vocación empresarial, los mercenarios de Ecopro

Vocación empresarial. EcoPro, los mercenarios del Planeta

El equipo

anibal Carlos Castro: El cerebro del grupo, estudiante Cum Laude en el Máster de Marketing, es el mayor de todos. Su habilidad para encontrar oportunidades y distribuir el trabajo es innata en él. Es el mayor de 8 hermanos y está acostumbrado a llevar la responsabilidad en sus espaldas.
 fenix
Enrique Moya: Es el seductor del equipo. Quien diseña los mensajes y los vende a sus clientes, quien sensibiliza y llama la atención. De conversación inteligente, defensor de la naturaleza y con grandes dotes comunicativas, consigue dar a los clientes, lo que buscan.
 MA copia
Jonathan Fuertes: Es el motor, sabe de todo lo técnico, sabe programar, sabe de redes sociales, sabe un poco de todo, pero no quieren tener un equipo interno. Se manejan bien como están, tienen buenos proveedores y él se encarga de la gestión de todo el mundo online, su gestión e iniciativas; todo aquello que el equipo vislumbra, lo lleva a la realidad. Y si, está tan fuerte como Mr. T, luego el que no cumple, ¡Está en peligro!
 murdock
Daniel Guerrero: Es el creativo. Experto en copy, imagen y sobre todo vídeo. Sin sus ocurrencias, la empresa no sería igual. Además de ello, es el hombre de los recursos creativos. Donde no llega la técnica, ¡Combina la creatividad con el mensaje y sensibiliza hasta a las rocas!

La necesidad empresarial y la demanda

Desde hace ya varios años, las empresas han ido incorporando los departamentos de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) intentando que éstos departamentos formen parte de las operaciones del día a día en las empresas.

La RSC antes era como una isla en la empresa, una especie de departamento que se encargaba de las acciones sociales que realiza la empresa y su impacto en el entorno. Pero cada vez, esa isla va desapareciendo y esas acciones sociales son incorporadas en el día a día por los distintos departamentos.

Por ejemplo, ya en muchas industrias, el hecho de ser verde no es algo accesorio, sino parte de su política tanto de producción como marketing. Es decir, siendo más conscientes con el impacto en la sociedad para:

Si bien es cierto que esto ha ayudado no sólo socialmente en general,  en el caso de nuevas consultoras como EcoPro, también supone un riesgo. El hecho que la RSC deje de ser una isla en la empresa, pone en riesgo la necesidad de contratar servicios a consultoras externas de RSC. Es posible también que, se adopten acciones sociales internamente en las empresas o bien a través de consultoras tradicionales, hecho que ya ocurre.

La oferta compleja de las consultoras de RSC

Discúlpenme que haga una analogía quizás un poco atrevida para quien no conozca este mundo y puedan entender la situación de EcoPro. Para mí la consultoría de RSC es algo necesario pero fácilmente dispensable. Es como la celestina que presenta a los miembros de una pareja, en este caso la empresa y la vinculación con la sociedad. Su vocación empresarial es presentar soluciones, pero no escalarlas. Esa vocación empresarial es más personal en muchos casos.

Una vez que la empresa conoce lo que puede y debe hacer en el ámbito de la RSC, suele internalizar este conocimiento, haciendo que la fidelización de las consultoras RSC sea limitada si el coste es elevado, claro. De lo contrario, “queda muy bien” decir que estas trabajando con una consultora de RSC.

Para EcoPro, trabajar cliente a cliente, uno a uno no era manera de ganar dinero de verdad, necesitaban productivizar y poder escalar su oferta… Antes de llegar a la genialidad de este equipo de cine, vamos a analizar los ámbitos donde opera la RSC para localizar “ese hueco” que les esperaba para tocar las estrellas.

Derechos humanos:

Esta área engloba muchas iniciativias de ámbito más universal. Iniciativas de colaboración en ayuda el desarrollo suele ser lo más común, todo ello basado en una fuerte vocación empresarial de las organizaciones con las cuales se ejecutan las acciones.

Esta área suele ser trabajada por consultoras en conjunto con las organizaciones locales y las ONGs que la promueven. Los proyectos son muy a medida y exigen mucho tiempo e imprevistos por parte de todos los integrantes. Muy difícil la escalabilidad en este ámbito.

Prácticas de trabajo y empleo:

En esta área se encuadran los riesgos laborales, la salud en el trabajo, la protección de los datos y la integración de personas con discapacidad en el entorno laboral. Este área de manera paulatina es absorvida por los departamentos de recursos humanos

Protección de la salud:

Al igual que el área anterior se trata de cuidar tanto a los trabajadores y por ende a los consumidores. Es un área muy poco homogénea, de nuevo con proyectos variopintos que pueden o no tener continuidad en el tiempo.

Cuestiones medioambientales:

Quizás éste es el área más bonita para los integrantes de Ecopro, ya que la ecología es uno de sus puntos fuertes y la tendencia hacia las energías renovables y “lo verde” está cada vez más presente en las estrategias de las empresas.

Lucha contra el fraude y la corrupción:

Este ámbito es muy complejo, delicado y que normalmente no se pone en “manos” de empresas externas, por cuestiones obvias. La vocación empresarial de transparencia es la clave para desarrollar este área.

Intereses de los consumidores:

El cliente está cada vez más presente en la oferta de las empresas en un mundo cada vez con más competencia. Cuanto más se les cuide, mayor será el impacto de la empresa.

A río revuelto ganancia de pescadores

Ante este panorama de oferta que podía hacer Ecopro, ¿cual hacer?:

  • ¿Nos presentamos como una empresa consultora con variedad de servicios?
  • ¿O nos enfocamos con algo y tratamos de encontrar escalabilidad?

Lo más razonable es comenzar a caminar, redactar tu plan de negocio e intentar abordarlo con 1 estrategia concreta: “comenzar el camino con servicios estándar, adquirir experiencia y a partir de ésta, buscar oportunidades y especializarse en algo para escalar”.

En el siguiente vídeo de cómo hacer un plan de negocio, puedes ver la separación de recursos, implementación y el mercado, situación común en la mayoría de las empresas. Te ruego que lo veas para que entiendas el dilema de Ecopro:

La trampa del día a día. La solución, la vocación empresarial

EcoPro, comenzó su andadura como empresa de consultoría. Todo el equipo de brillantes amigos, completamente compenetrado comenzó a sufrir los golpes de la realidad. El día a día, los problemas cotidianos y sobre todo el proceso de venta y la atención a clientes, absorbía todos los recursos. Su brillantez se topó con la realidad.

Así, ¿Cómo era posible agilizar el trabajo para poder buscar el producto estrella para vender a gran escala?

El Equipo A no podía rendirse. Habían sido brillantes toda su vida y no iban a dejar de brillar. Su vocación empresarial les empujó a hacer un diagnóstico de tiempos, tareas y costes ocultos, que reveló grandes verdades ocultas. A partir de aquí tocaba buscar las soluciones. Y lo consiguieron y ¡Qué éxito!

¿Quieres conocer qué hicieron? Te lo contamos en el próximo episodio de esta historia éxito de vocación empresarial:

Cómo generar ingresos pasivos con servicios poco escalables: el caso de EcoPro

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